I feel like I was the worst person in the whole world. I have a boyfriend who loves me and all I feel the only thing I want right now is to be swollowed by the fucking Earth. I wanna disappear for a while and being alone without anybody around asking questions. What are you looking at? So, you are saying that avoiding situations doesn't help when someone has to deal with her feelings? Well... I'll take note.
I think I'm not just the worst but also the most stupid human being who has ever stepped on this planet, all that just for keep stirring issues I shouldn't care about anymore. But here I am at 1am o'clock of a Saturday morning after stocked him. There's been months since the last time I had had this kind of behavior. I even almost didn't think about him, he didn't affected me. I though I had over it for good and the next I know is that I'm watching a match of the World League and I just can't stop thinking about him. Although all this matter started earlier today in the morning when I saw he was the first viewer of my Instagram story; and then when his mom wrote me by WhatsApp. And this is what it is and it is a shit, Federico. 'Cause I can't stop thinking about you and you don't even remember about my existence. And it isn't fair, you know? You left for four months, went to Spain and I had to knew it by Facebook. We didn't talk again since what happened and I swear I'm terrified about accidentally see you somewhere 'cause I feel I wouldn't be able to deal with that situation. I can bearly deal with it when your name comes up in any conversation. I have my head on fire thinking about what we could have been together. It's in flames each fucking time I think if I took the best decision, the right one. Over and over again. And I just can't stop it. ¿Should I had give you a second chance? You said you thought we could had had one. At the time I was so fucking in pain that I just needed you to go away. But now your name chases me like a fucking ghost and it is not nice, 'cause let's face it, it's all in my head. I can't stop wondering how are you, how is your life going, how was living in Spain, if you liked it, why you never texted me again, why didn't you go after me, why didn't you fight for me, why didn't you defended yourself. Why didn't you do anything. I refuse to believe you never care. It can't be true. But why, darling, why did you let me go so easily?
I changed a lot in this last three years. I'm not that naif girl anymore. And I wonder if you'll have changed too. And I wonder if I want so or not. I keep asking myself if this new me could be with that old or new you. If you had learned something. But a fucking second later I realize after an incredibly exhausting search I already have someone. I have a boyfriend. And he is amaizing, he's nice and kind... he really cares about me. He loves me and I love him too. My parents don't know (or like) him enough yet, but soon or later they'll see him as I do and they'll understand. I know they just want me to be happy. But still I'm not confortable with that situation at home 'cause every time we decide meet for lunch, for example, it's only stressing for me. And I don't know why it affects me that much but it does and I can't avoid it. That's why I wanna desappear. He deserves to be loved the way he loves me, and right now I don't know what was what changed in this last two months but I feel I can't be able to do it. I want to. I desesperately want to, but I can't. 'Cause there's this stupid idea on my mind that I can't let go.
Shit. I shouldn't even be analyzing this. And it seems to has an easy way out, oh girl why you just text him? But it is not so easily, 'cause I already did that in the past and it neeeever turn into anything good. What, you say this time could be different? Don't treat yourself, it's never different.
Fuuuck. Life was so much easier when I had no one with who share my life. Nobody to hurt. I miss that feeling, that strangely bright sadness. No one to blame but yourself. Causes and effects that only affected... you. And the worst of it it's that after all this scene I'll do nothing. I'll just go on with my life trying to hide how I feel; I'll still keep knowing nothing about his life, about if he misses me; and all this will have no value. But at least I said it, right? I can't belive the way shit burns inside you after so long. And you cry again as if it was the first time.
A broken heart never stops being broken. And there's no going back. You try to accepted it, mask your pain, and keep pretendig everything it's just fine.
P.S.: I'm so sorry babe. I'm so sorry.
Te equivocas una vez, crees que aprendiste, crees que nunca vas a cometer ese mismo error y es lo primero que haces, cometer ese mismo error, tropezar una y otra vez con la misma piedra. Pero por algo cometemos ese mismo error.
Cuando querés que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos querés esa mirada y ninguna más... pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.
sábado, 17 de junio de 2017
jueves, 31 de diciembre de 2015
If it's meant to be...
Qué
alegría que siento por Sofi. Y por Agus. Dos corazones que se vienen buscando
desde hace 4 años y que al fin acabaron por coincidir.
Un amor que empezó siendo no correspondido y así y todo, nunca dejó de crecer. Una
palabra no dicha, un suspiro guardado y puf! La historia toma un nuevo rumbo.
Pero después una
nueva decisión, solo eso
bastaba para encontrarse. Suena sencillo pero no fue nada fácil. Mucho amor
en juego. Demasiado y por todas partes. ¿Cuál es el precio de la felicidad? La de Sofi tuvo consecuencias... Un
corazón se rompe con demasiada facilidad. Pobre Salas. Pensar que lo que empezó
con un “estoy confundida" terminó tan pronto con un “vos
no me querés, yo no te quiero". Pff, ojalá funcionase así, ¿no? El primer amor es el que más duele.
Pero con el tiempo las fichas se acomodan de nuevo y lo que antes dolía tanto
de a poquito va desapareciendo, y se
olvida. Y se perdona,
porque uno empieza a entender. Uno aprende. Y acepta que tal vez la culpa no fue de nadie. O fue de los dos. Nunca se sabe. La
gota que rebalsa el vaso. Un cúmulo de cosas que de un día para otro escapan de
nuestro control y hacen un caos. Con el tiempo uno mira para atrás y en lugar
de llorar, empieza a sonreír. Por todo lo vivido, lo lindos
momentos, las experiencias juntos. Esas cosas no te las saca nadie. Una memoria compartida, especial y
única, entre los dos y por siempre. Mayormente
diría que se trata de aceptar
lo que fue y ya no es. Que
no compartas mi presente no te arranca de mi pasado.
Fuimos algo hermoso, pero nuestro tiempo pasó y ahora
cada uno sigue su camino. Pasó, y lo disfrutamos. No te guardo rencor y te
deseo lo mejor. Te quiero, y te deseo toda la felicidad que puedas tener. Ojalá
encuentres quien te saque las mismas sonrisas que te sacaba yo. Porque sos tan lind@
cuando sonreís...
En fin, paciencia
que todo llega. Ya será momento de brillar de nuevo. Lo que sí, la próxima
vez que me pregunten por qué no estoy con nadie, en lugar de contestar “porque no hay nadie potable",
voy a decirles: porque yo me
enamoro. Yo me enamoro y muchos se asustan. No los culpo, el amor a veces
da miedo. Convertirse en algo tan importante para otra persona... Nadie debería
cargar con ese peso, pero bueno, es lo que sucede. Yo me enamoro y entonces la
otra persona decide misteriosamente que tal vez no teníamos tanto en común. O
que le gusta otra. O que no quiere estar en una relación. En fin, se
alejan. Pero no pienso cambiar, soy y voy a seguir así, hasta que cuando yo me
enamore... El otro no huya.
Y ahí voy a saber que vale la pena. Pensar que el amor de mi vida puede estar
en cualquier parte, tal vez ya lo conozco y no me di cuenta, tal vez no vaya a
conocerlo dentro de muchos años... Pero, ¿qué
importa? La espera vale la
pena. Mientras tanto vivo, disfruto, regalo sonrisas y me halagan miradas.
Encuentro compañeros, amigos, me mandan a la friendzone y me río cuando se repiten las
historias.
Soy feliz.
jueves, 2 de julio de 2015
¿Para qué?
El lenguaje genera acción. Todo lo que decimos tiene una consecuencia. Por eso tenemos que ser muy cuidadosos y responsables, tenemos que aprender a pensar antes de hablar. ¿Para qué? Esa es la pregunta clave. Digo tal cosa, pero ¿para qué la digo? ¿Qué pretendo? ¿Voy a generar algo bueno y positivo? ¿O lo digo “por decir"?
“Te salió rica la comida", “Dale, quedate un rato más", “Por tu culpa estamos llegando tarde"...
“Estuve pensando mucho en vos." No tiene sentido que lo diga. Tres días pensando en decírtelo y PARA QUÉ, si no te interesa. Si te interesara te acercarías, me buscarías, intentarías, no sé, algo. Además, ¿qué gano diciéndotelo? ¿Qué pretendo que hagas al respecto? Okay, lo sabes. ¿Y ahora? Me llevó 7 meses perdonarte. Perdonarte de verdad. No te haces una idea de lo que me costó, el esfuerzo, el dolor, el enojo y la bronca, la angustia y la desilusión. No sabes cuánto amor me costó eso. Porque si hay algo que aprendí es que no hay otra forma de perdonar que con amor, eso me quedó tan claro. Pero todavía no te dejo ir, no puedo, no me sale... No quiero. Me niego a que eso sea todo, a terminar así. Pero tal vez sea cierto que es una situación irremontable... Te extraño un montón pero puede que todavía no sea el momento. Puede que nunca lo sea, imposible saberlo.
Pero ahora al menos me siento mejor conmigo misma porque ya no duele tanto, porque una parte de mi te entiende, y la que no te entiende te ama, y lo acepta. Ya me hice amiga de esa idea: a pesar de todo te amo, y es probable que ese amor esté siempre ahí, ya es tuyo. Sos una parte de mí, no soy Cami sin Fede. Pero ni siquiera el amor es «garantía» de que dos personas no se hieran una a la otra, solo lo transforma en una «posibilidad». Y hay tantos tipos de amor...
“Te salió rica la comida", “Dale, quedate un rato más", “Por tu culpa estamos llegando tarde"...
“Estuve pensando mucho en vos." No tiene sentido que lo diga. Tres días pensando en decírtelo y PARA QUÉ, si no te interesa. Si te interesara te acercarías, me buscarías, intentarías, no sé, algo. Además, ¿qué gano diciéndotelo? ¿Qué pretendo que hagas al respecto? Okay, lo sabes. ¿Y ahora? Me llevó 7 meses perdonarte. Perdonarte de verdad. No te haces una idea de lo que me costó, el esfuerzo, el dolor, el enojo y la bronca, la angustia y la desilusión. No sabes cuánto amor me costó eso. Porque si hay algo que aprendí es que no hay otra forma de perdonar que con amor, eso me quedó tan claro. Pero todavía no te dejo ir, no puedo, no me sale... No quiero. Me niego a que eso sea todo, a terminar así. Pero tal vez sea cierto que es una situación irremontable... Te extraño un montón pero puede que todavía no sea el momento. Puede que nunca lo sea, imposible saberlo.
Pero ahora al menos me siento mejor conmigo misma porque ya no duele tanto, porque una parte de mi te entiende, y la que no te entiende te ama, y lo acepta. Ya me hice amiga de esa idea: a pesar de todo te amo, y es probable que ese amor esté siempre ahí, ya es tuyo. Sos una parte de mí, no soy Cami sin Fede. Pero ni siquiera el amor es «garantía» de que dos personas no se hieran una a la otra, solo lo transforma en una «posibilidad». Y hay tantos tipos de amor...
miércoles, 24 de junio de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
El error más común es suponer en vez de preguntar
¿Y qué cuando la cura es la enfermedad? ¿Qué se hace
cuando la persona que debería cuidarnos es en realidad la que nos está haciendo
daño? ¿Cómo combatimos esa angustia,
esa sensación de que algo nos falta, de
que adentro nuestro tenemos un vacío
que no podemos llenar simplemente porque, aunque sepamos qué es lo que lo
causa, somos impotentes para remediarlo? Porque a veces
la solución no está en nuestras manos, a veces sabemos lo que puede decir la
otra persona para curarnos, pero depende del otro. ¿Qué hacemos con todo
eso que queremos decir y no decimos, por temor a que termine
siendo peor? ¿Es que acaso puede doler más? ¿Hasta
qué punto puede romperse un corazón? ¿En qué momento deja uno de sentir?
¿Cuándo se cura? ¿Cómo? Lo negamos, pero en el fondo somos plenamente
conscientes de que estamos esperando algo
que sabemos que no va a pasar. ¿Por qué cuesta tanto reconocer un error, admitir una equivocación, pedir perdón, pedir una segunda
oportunidad? ¿Por qué es tan difícil dejar el orgullo de lado
al menos por una vez? ¿Por qué a algunos les cuesta tanto madurar y luchar por
lo que en verdad quieren? ¿Por qué las personas ofrecen
amor, y después te lo arrancan de las manos ellas mismas, como si no fuese gran
cosa? Como si una no tuviese sentimientos. Como si verdaderamente
no les importaras. Eso no hiere el ego, lastima el corazón. ¿Por
qué lleva tanto esfuerzo ponerse en el lugar del otro? Accionaste, sufrí, y nunca
te paraste por un segundo a pensar qué era lo que estaba
sintiendo yo. Cómo me dolía. Cómo estaba sufriendo. Cómo te necesitaba, y cómo
me hacías mal. Gritaba por un abrazo, y
suplicaba para que te alejaras. Contradicción pura, pero
real. Y ya pasaron 7 meses y yo no sé si me pensás, si no te importo, si cada
tanto cruzo fugazmente por tu mente, si ves cosas que te recuerdan a mí...
domingo, 21 de junio de 2015
Pero te quise, y te quiero, aunque estemos destinados a no ser
Todavía me duele, todavía me dolés. Verte, tenerte
cerca... Me hace mal. Me hace mal no entender, que no me expliques. Realmente
todavía no lo entiendo, ¿cómo pudiste? A mí, que te amaba, que lo daba todo y
más por vos. Me rompiste el corazón de la peor manera, me partiste el alma. Y sin duda algo mío se fue con vos, porque yo
antes no era así. Antes era más ingenua. Antes creía en las palabras y confiaba
en las personas. Ahora sé que cualquiera te puede lastimar, hasta quien menos
lo esperas. Y lo peor es que te hubiese perdonado. Todavía
pienso que lo haría. Ja. Como si algún día fueses capaz de volver, de dejar
todo tu orgullo de lado, de crecer un poquito y hacer algo con tu vida. Pero no
te preocupes que ya sé que no va a pasar. Lo que yo me pregunto es qué carajo
era lo que sentías por mí que te olvidaste
tan rápido. Porque pasaron siete meses y yo todavía te lloro. Sí, lo sé, una
idiota la verdad. Con lo poco que te importé todavía me hago mala sangre. Pero
es que estoy tan enojada... Quiero que lo sepas, que seas consciente, no para arreglar las cosas conmigo sino al menos para que te sirva a vos
y que no te pase de nuevo. Para que no cometas semejante estupidez otra vez. Y
la verdad te digo, es una mezcla muy rara de sentimientos la que tengo adentro.
Dolor, bronca, angustia, enojo, impotencia, nostalgia. Lo que más desearía es
que te des cuenta y que sea como en las pelis, que vuelvas arrepentido
al borde de la desesperación pidiéndome que te perdone y que no podes vivir sin
mí. Yo no aprendo más. Y no lo digo porque quiera verte humillado ni mucho
menos, sino porque me muero de ganas de perdonarte. Pero qué clase de idiota sería yo si le vuelvo a abrir mi corazón a alguien que me
lastimó tanto así sin más? Y sí, una GRAN idiota. Por eso necesito pruebas.
Acciones. Hechos. Basta de palabras. Las palabras ya me las dijiste y no
cumpliste. Me niego a verte enamorado de otra. No puedo siquiera imaginarlo. Te llevo tan adentro. ¿Es que en serio no te das
cuenta? ¿De verdad no lo ves? Y el enojo ante todo es conmigo misma, por pensar
que todavía te quiero. Por pensar en perdonarte. Por ansiar darte otra chance.
Como me dijo Franco alguna vez, tal vez te des cuenta y cambies.
El tema es cómo hago yo mientras tanto. Porque realmente ya no sé qué hacer.
Tengo demasiado para decirte y vos tenés tan pocas ganas de escuchar. Vos ni te
acordás que existo. Y eso es lo que más te envidio.
jueves, 18 de junio de 2015
Cuando no sabes a dónde vas, cualquier camino puede servir.
Cuando
no sabes qué elegir, porque simplemente no sabes qué es lo que querés para tu vida, para
tu futuro... cuando volvés una y otra vez a repetir la misma historia, a
sentirte igual, a pensar siempre en la misma persona... hay momentos en los que
te preguntas: ¿tenés ganas de volver a pasar por lo
mismo? ¿Estás dispuesta?
Pero... ¿qué es “lo mismo"? Las garantías no existen. Si una persona te lastimó una vez, existen
exactamente las mismas posibilidades de que vuelva a hacerlo como de que no lo
haga. Realmente no hay una forma de saberlo de antemano, por mucho que lo
deseemos es inevitable exponerse. Hay que decidir, vivirlo, y arriesgarse. No
queda otra. Es eso, o la duda eterna del “¿qué hubiese pasado si...?"
Claramente es mucho más fácil vivir con el “arrepentimiento" que surge por
haber hecho algo, que por no haberlo hecho. Tampoco hay que cegarse, a veces las
posibilidades no están equilibradas y son más las chances de salir mal parado.
Entonces viene la pregunta: ¿tenés ganas de volver a pasar por lo
mismo? Y la respuesta es otra pregunta: ¿Y por qué no? ¿Acaso es inevitable acabar con el
mismo desenlace? ¿No existe la posibilidad de que esta vez sí funcione? ¿Por qué no me daría, por qué no te daría a vos la posibilidad de intentar y que
sea diferente? Tal vez esta vez... Pero es en este punto cuando
entran en juego las ganas y los intereses personales de cada uno. Acá es donde
verdaderamente toman cartas la sinceridad y los sentimientos. No podemos meternos
dentro del otro, saber qué siente, qué pretende, por qué nos quiere. No sin
preguntarle. Y para eso hay que confiar,
aunque cueste.
Aunque nos hayan lastimado antes, vale la pena arriesgar. Vale la pena
sentir. Aunque hayamos dejado, aunque nos hayan dejado.
Cuando alguien elige irse de nuestras vidas, hay que aceptar que ese
huequito que deja en nuestro corazón no
se va a llenar con otra cosa. Porque era SU huequito, y solo esa persona encajaba en ese espacio. Pero también hay
que abrirse y dejar que entren personas nuevas, aunque probablemente nunca
logren llenar ese vacío con el tiempo puede que vayan creando sus propios huequitos.
Pensemos al corazón como si fuera un rompecabezas: cuando alguien se va,
una de las piezas se pierde inevitablemente. Y por más que intentamos y
pongamos todo nuestro empeño en encontrar otra pieza igual, sería un esfuerzo
sin sentido. Porque esa pieza que ya no está era única. Tenemos que aprender a vivir con la pérdida, aceptarla como tal y
seguir adelante. Probablemente suene trillado, pero cuando nos lastiman hay algo dentro
nuestro que se rompe. Cambiamos. Algunos nos volvemos más cínicos y simplemente
dejamos de esperar cosas de la gente. Porque si existe algo peor que te
rompan el corazón, es que te lo rompa aquella persona que jamás creíste
capaz de dañarte de tal modo. Es un puñal por la espalda porque no hay
chances de que lo veas venir. Y cuando llega no lo crees. Adentro tuyo se arma
una lucha interna fuertísima entre ideas y hechos reales. El corazón se niega a aceptar lo que la cabeza ya
sabe. Y claro, no es tonto. Sabe lo que le espera. Sabe que en el instante
mismo en el que sucumba ante la razón va a verse inundado por una ola de angustia, tristeza y decepción casi intolerables. Pero no
hay que desanimarse, no hay que olvidarse que siempre que creímos que no íbamos
a poder, pudimos. Cuando sentimos que
no íbamos a salir, salimos. Con mucho esfuerzo, sí. Con
toda la pena y el corazón destrozado, pero seguimos
adelante. Porque no todo está perdido, porque no todo puede ser tan malo. Porque ya estuvimos mal, y después estuvimos mejor. Porque no estamos solos y siempre hay alguien en quien apoyarse. Porque los pequeños detalles son los que alegran un día. Porque todos somos más lindos cuando sonreímos. Porque la vida no nos debe nada, tenemos lo que
podemos y por el resto hay que luchar. Enamorarse nunca es fácil, porque
estar con alguien debería ser lo suficientemente importante como para que
cueste al menos un poquito. Porque somos humanos y nos podemos equivocar. Porque a veces hay quienes sí se merecen una segunda
oportunidad. Porque a fin de cuentas lo único que queremos al final del día es algo simple: ser felices. Queremos
tener a alguien con quien compartir las
buenas noticias. Pero para eso primero tenemos que aprender a vivir por nuestra
cuenta. Entender que ya estamos
completos y que no necesitamos a nadie; que queremos
a
alguien, que no es lo mismo; que la única forma de
compartir la vida con otra persona es aprendiendo a estar solos, para que al momento
de elegir una relación tengamos bien en claro que no es por necesidad. No es
por desesperación. Es amor, deseo, son ganas. Son pilas y pilas de ilusiones y
proyectos que nos harían más felices viviéndolos de dos.
martes, 3 de febrero de 2015
A veces pienso que los verdaderos amores son esos que no pudieron ser
Veamos. Fueron dos meses muy intense. Con Franco pasé los
mejores dos meses que podría haber pasado con cualquiera. Fue felicidad
constante y sostenida. Me hizo bien, me recordó cómo quiero que me traten. Llegó
y juntó todos los pedacitos que dejó Federico. Me mostró que los príncipes sí existen.
No son azules, no son perfectos, pero son compañeros, son sinceros y te quieren
ver siempre bien. Eso es un príncipe. Yo le dije que iba a cambiar su suerte y
dicho y hecho, lo trasformé en dejador jajaja. Él me garantizó que no rompía
corazones, que los arreglaba. Y eso también es cierto. Hasta antes
de que se fuera a la costa estaba todo tan bien, yo lo quería y él me quería.
Me lo dijo. Pero algo pasó allá y conoció a una chica y después de una semana
de estar cortante por wsp me lo dijo y hoy nos vimos y dio la cara porque me lo
quería decir face to face (porque es así como es él) y está todo
bien. Porque su respuesta fue “…y no sé qué mierda hacer”, lo cual habla de su
forma de ser, de sus principios, de lo que cree. Sé que me quería, no
puedo explicarlo exactamente porque forma parte de esa complicidad que tienen
las parejas, las miradas hablan. Pero sé que nos queríamos, que nos hacíamos bien, que la
pasamos súper estando juntos y que los dos repetiríamos cada instante otra vez
si tuviésemos la oportunidad. Fue todo bueno, y no es algo que
ahora vaya a quedar en el olvido porque no hay que olvidarse de las cosas
lindas. Me da muchísima… nostalgia, melancolía… Porque realmente fue muy
hermoso todo lo que me hizo sentir. Pero absolutamente todo pasa por algo.
Ojalá hubiésemos podido seguir juntos muchos meses más, pero
bueno, no se dio. Es una persona que sin lugar a dudas vale la pena conocer y
que quiero mantener en mi vida, porque su transparencia me hace bien, nunca me
lastimó, me respeta. Ok, quizás hirió un poquito mi ego (? pero no más que eso.
lunes, 22 de diciembre de 2014
Everything's gonna be alright
Es tiempo de abrir los
ojos y ver la realidad, aunque la sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un
poco. La perfección es una ilusión. Hasta la persona más enamorada se cansa de
dar todo por alguien que no le da nada. Vos estabas ahí como si nada, yo estaba acá como
si todo. Siempre amaré la falsa imagen
que tuve de vos, no tiene sentido negarlo. Pero rompiste mi corazón… Te amaba tanto que vos me hacías daño y yo te
consolaba. ¿Qué podés hacer si la persona que te hace llorar es la única
capaz de consolarte? Estuve una semana así, y recién diste la cara cuando ya la
bronca y el enojo se me habían pasado. Si solo querías un pasatiempo, ¿entonces por qué ofreciste amor? Si no me lo merecía, ¿por qué lo hiciste? Creí que
era más que evidente que cuando se elige a alguien, se renuncia al resto.
Yo lo hice, vos parece que no. Tuviste tu oportunidad y la dejaste pasar. Fue tu decisión, no la mía. No sabes cuánto amor me costó dejarte ir… Se ve que tarde o temprano a
todos nos toca herir o ser heridos. Un
consejo: nunca digas "no me va a
pasar", porque la vida tiene una manera divertida de demostrar que nos
equivocamos. Pero todo sirve eh. Cuando caes desde lo alto de una ilusión, el
golpe duele (a veces demasiado), pero
a fuerza de lágrimas te abre los ojos.
Te hace ver las cosas desde afuera, hace que te empieces a hacer preguntas,
¿cómo puede una mujer esperar a ser feliz
con un hombre que insiste en tratarla
como si fuera un ser humano normal? Y al principio los negadores
nos resistimos a aceptarlo, pero sabemos
que el amor se acabó cuando estamos
más enamorados de los recuerdos que
de la persona. Desde el momento en el
que me tuviste dejaste de conquistarme, de buscarme. A veces cuesta cerrar una historia, porque esos
recuerdos van a luchar por confundirnos, por hacernos dudar. Es
cuestión de sentir que una está saliendo a flote para que aparezca
algo que te hunda de nuevo. Pero hay que confiar y resistir.
Después de un sábado
hermoso con Fran, el asunto viene y
se da el lujo de hacerme una escenita por whatsapp.
Con qué
derecho, digo yo, me viene a cuestionar lo que yo sentía. Me vio en el Unicenter divirtiéndome, feliz, pasándola bien con otra persona y ya empezó
con el discursito de “creí que podríamos
haber tenido una segunda oportunidad”. Te informo, yo te la iba a dar y vos solito te seguiste tirando tierra encima
y demostrándome que no te la merecías. No corras por alguien que nunca quiso caminar a tu lado, me
dijeron. Ahora déjame ser feliz y
preocupate por tu vida.
Yo, que me caracterizo
justamente por mis inseguridades, por primera vez en mi vida siento que
no solo sé lo que no quiero,
sino que sé lo que quiero.
Quiero a este muchachito hermoso que
se me cruzó sin buscarlo. Que en dos
semanas me sacó más sonrisas que cualquiera en dos meses, que me mira
con esos ojitos dulces y me hace
sentir linda, importante, con confianza, que con apenas un abrazo me recuerda que estoy viva. Que
demuestra, que me busca, que
se deja encontrar. ¿Qué mejor que sentirse en mitad de la nada y encontrar
la perfección? Algo está claro: que las cosas no salgan como esperabas muchas
veces es lo mejor que te puede
pasar.
Lo malo de las personas
con el corazón roto es que empiezan a repartir los pedazos. Yo no quiero que me pase eso, por eso al
principio me dio miedo. Realmente me
había dolido demasiado. Cuesta volver a confiar,
en quien sea. Da miedo arriesgarse. Dan miedo
las ganas. Pero en cierto punto creo
que es algo que nos pasa a los dos. Así que dame un motivo para quedarme
y te enseñaré mil razones para que te
quedes. Cuando se siente no hace falta entender, solo sé que me
sonrieron esos ojos y me tembló hasta el alma. Si fui feliz con la persona
incorrecta, imaginate con la correcta…
viernes, 12 de diciembre de 2014
Prefiero vulnerable… Pero vivo!
Duele amar a
alguien y no ser correspondidos. Pero lo que es más doloroso es amar a alguien,
y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez
Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes
de conocer a la persona correcta para que al fin, cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos
por ese maravilloso regalo. Una de las cosas más tristes de la vida es cuando
conoces a alguien que significa todo, y solo al final, te das cuenta que no era
para ti, y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra,
otra puerta se abre. Pero algunas veces, miramos tanto tiempo aquella puerta que se cerró,
que no vemos la que se ha abierto ante nosotros. Es cierto que no sabemos lo
que tenemos, hasta que lo perdemos. Pero también es cierto que no sabemos lo
que nos hemos estado perdiendo, hasta que lo encontramos. Darle a alguien todo
tu amor, nunca es un seguro de que te amarán de regreso. Pero no esperes que te amen de
regreso. Solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona. Pero
si no crece, sé feliz, porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír
que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera. Pero no
seas tan sordo para no oírlas de aquella que las dice desde su corazón. Nunca te des por
vencido si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que
ya no la amas, si no puedes dejarla ir. El amor, llega a aquel que espera, aunque lo hayan
decepcionado. A aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado, a aquel que
todavía necesita
amar, aunque antes haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje y la fe
para construir la confianza de nuevo. El principio del amor, es dejar que
aquellos que conocemos, sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear con
nuestra propia imagen. Porque entonces, solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos. No vayas por el
exterior, este te puede engañar. No vayas por las riquezas, porque aún eso se
pierde. Ve por alguien que te haga sonreír, porque hace falta tan solo una
sonrisa para hacer que un día oscuro brille. Espero que encuentres a aquella
persona que te haga sonreír. Hay momentos, en los que extrañas a una persona tanto, que
quieres sacarlo de tus sueños y abrazarla con todas tus fuerzas. Espero que
sueñes con ese alguien especial. Sueña lo que quieres soñar, y ve donde quieras
ir. Se lo que quieras ser. Porque tienes tan solo una vida y una oportunidad
para hacer todo lo que quieras hacer. Espero que tengas: suficiente felicidad, para hacerte dulce;
suficientes pruebas, para hacerte fuerte; suficiente dolor, para mantenerte
humano; suficiente esperanza, para ser feliz. Las personas más felices, no
siempre tienen lo mejor de todo, solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran
en su camino. La felicidad, espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados,
aquellos que buscan, aquellos que tratan, porque solo ellos pueden apreciar la
importancia de las personas que han tocado sus vidas. El amor, comienza con una
sonrisa, crece con un beso, y muere con una lágrima. La brillantez del futuro,
siempre será basada en un
pasado olvidado. No puedes ir feliz por la vida, hasta que dejes ir tus
fracasos pasados y los dolores de tu corazón. Cuando naciste, tú llorabas y
todos alrededor sonreían. Vive tu vida, de forma que cuando mueras, tú sonrías,
y todos alrededor, lloren.
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