Me alegro mucho de que no haya pasado nada. Tal vez fue porque te acordaste de que eramos amigas y eso te frenó, te hizo pensarlo dos veces. Pero de todos modos, cuando me enteré de lo del chape, lo que más me jodió no fue que él te quisiera a vos, y no a mi, sino que vos eras mi amiga y me traicionaste. Técnicamente no pasó nada, pero habrá sido realmente así? Si no pasó nada, por qué no me lo dijiste? Se que vos también sentís culpa, pero por qué no me lo decís? Siempre te sentiste atraída por él y siempre lo ocultaste. Nunca viniste y me dijiste 'che, mirá que a mi también me gusta'. No. Ahora entiendo un montón de actitudes que tuviste conmigo, cosas que dijiste. 'Ay, al fin miran a otros chicos'. Sabes que siempre me va a gustar. Pero realmente me jode que no me lo hallas dicho. Fue algo que pasó hace meses y yo me enteré recién la semana pasada.Y lo peor, cuando yo me enteré ya lo sabían todos. Elegiste no decirme nada y retrasarlo lo mas posible. Después, era inevitable que no me llegara el rumor. Supuestamente era para que no dijera nada, supongo que querías evitar que hablara con él, pero también se que tenías miedo de decirme, tenías miedo de cómo iba a reaccionar.. Creíste que te iba a dejar de hablar o algo así? Somos amigas, si él te elige a vos, no es tu culpa, me enojaría con él en tal caso. Pasa que creíste que yo iba a reaccionar como lo hubieses hecho vos. Somos muy distintas y tu carácter no es ''tan bueno'' como el mio. Hay que decirlo, sos bastaaaaante más egoísta que yo, con todo, con todos. Vos hubieses dejado de hablarme, yo no. Hasta ese momento, eso era todo: un chape que nunca fue. Yo desconfío.
En cuanto a él, el muy caradura encima te comenta en facebook que ya estaba atrás tuyo desde hace un año... un añoo!! O sea, ubicate, sabes que lo voy a leer, pero no te da para cortarlo por lo sano y decírmelo en la cara. Disculpame no, pero fuiste vos el que me pidió un chape a mi el año pasado, fijate viste. Ahora me doy cuenta de que lo tuyo es pura histeria, coqueteas con una, después con la otra, hasta ahora yo ya conte 5... Es bajísimo. Por suerte cuando estoy con tu hermana ni me acuerdo de que es tu hermana. De todos modos, yo se que sos como ella, en el fondo no querés joder a nadie, pero te mostras tan distinto... que me indigna, te juro que me indigna.
Te equivocas una vez, crees que aprendiste, crees que nunca vas a cometer ese mismo error y es lo primero que haces, cometer ese mismo error, tropezar una y otra vez con la misma piedra. Pero por algo cometemos ese mismo error.
Cuando querés que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos querés esa mirada y ninguna más... pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.
domingo, 30 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
¿Qué pretende usted de mi?
Una de las cosas más difíciles de las relaciones es saber exactamente qué quiere el otro de vos... o con vos.
Cuando alguien te trata mal te preguntas por qué, ¿Qué quiere de mí? O cuando alguien te trata muy bien ya desconfías ¿Qué quiere en realidad?
Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía ¿De que desconfía el santo? De las intenciones del que da las limosnas.
Nunca se puede estar seguro de qué es lo que quiere el otro y esa incertidumbre genera una especie de angustia.
Y como esa duda nos genera angustia empezamos nosotros a dar respuestas y tratar de adivinar qué quiere el otro en realidad.
Asumimos y presumimos, damos una respuesta rápida y avanzamos, tal vez nos equivocamos, pero ya no tenemos la angustia de no saber qué quieren de nosotros.
Angustia mucho no saber qué quiere el otro de vos, te inquieta, te perturba. Por eso nos volvemos desconfiados, nos ponemos a la defensiva, asumimos siempre que las intenciones del otro no son buenas.
Nunca podemos saber qué quiere el otro o por qué nos quiere, eso es un eterno misterio ¿Por qué siempre caemos en la trampa de dar respuestas apresuradas?
El bello siente que lo quieren solo por su belleza, el rico por su riqueza, el poderoso por su poder... ¿Por qué pensamos tan mal del otro?
El otro, sus intenciones siempre son una amenaza para nosotros ¿Por qué?
El otro, sus intenciones siempre son una amenaza para nosotros ¿Por qué?
Pero si dejáramos de adivinar y le diéramos la chance al otro de demostrarnos qué siente, qué quiere y por qué nos quiere, {tal vez nos sorprenderíamos}.
Si soportáramos esa angustia de no saber qué quieren de nosotros tal vez algo nuevo podría llegar a nuestra vida.
Si pudiéramos dejarnos atravesar por el deseo del otro, dejar que quieran algo, que nos quieran, dejar que pretendan cosas de nosotros... porque eso es existir.
El deseo del otro nos atemoriza, sentimos que quiere arrebatarnos algo muy preciado. ¿Pero no es eso en definitiva lo que anhelamos? Que nos quieran por lo que somos, por lo que tenemos, por eso que nos hace únicos.
¿Qué quiere el otro de mí? No sé, me quiere por las razones que sea, me quiere. ¿Tanto cuesta hacerse cargo de eso?
Tocar tu corazón. Tal vez eso es lo que quiere el otro cuando quiere ALGO de vos.
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