Cuando querés que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos querés esa mirada y ninguna más... pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Everything's gonna be alright

Es tiempo de abrir los ojos y ver la realidad, aunque la sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco. La perfección es una ilusión. Hasta la persona más enamorada se cansa de dar todo por alguien que no le da nada. Vos estabas ahí como si nada, yo estaba acá como si todo. Siempre amaré la falsa imagen que tuve de vos, no tiene sentido negarlo. Pero rompiste mi corazón… Te amaba tanto que vos me hacías daño y yo te consolaba. ¿Qué podés hacer si la persona que te hace llorar es la única capaz de consolarte? Estuve una semana así, y recién diste la cara cuando ya la bronca y el enojo se me habían pasado. Si solo querías un pasatiempo, ¿entonces por qué ofreciste amor? Si no me lo merecía, ¿por qué lo hiciste? Creí que era más que evidente que cuando se elige a alguien, se renuncia al resto. Yo lo hice, vos parece que no. Tuviste tu oportunidad y la dejaste pasar. Fue tu decisión, no la mía. No sabes cuánto amor me costó dejarte ir… Se ve que tarde o temprano a todos nos toca herir o ser heridos. Un consejo: nunca digas "no me va a pasar", porque la vida tiene una manera divertida de demostrar que nos equivocamos. Pero todo sirve eh. Cuando caes desde lo alto de una ilusión, el golpe duele (a veces demasiado), pero a fuerza de lágrimas te abre los ojos. Te hace ver las cosas desde afuera, hace que te empieces a hacer preguntas, ¿cómo puede una mujer esperar a ser feliz con un hombre que insiste en tratarla como si fuera un ser humano normal? Y al principio los negadores nos resistimos a aceptarlo, pero sabemos que el amor se acabó cuando estamos más enamorados de los recuerdos que de la persona. Desde el momento en el que me tuviste dejaste de conquistarme, de buscarme. A veces cuesta cerrar una historia, porque esos recuerdos van a luchar por confundirnos, por hacernos dudar. Es cuestión de sentir que una está saliendo a flote para que aparezca algo que te hunda de nuevo. Pero hay que confiar y resistir.
Después de un sábado hermoso con Fran, el asunto viene y se da el lujo de hacerme una escenita por whatsapp. Con qué derecho, digo yo, me viene a cuestionar lo que yo sentía. Me vio en el Unicenter divirtiéndome, feliz,  pasándola bien con otra persona y ya empezó con el discursito de “creí que podríamos haber tenido una segunda oportunidad”. Te informo, yo te la iba a dar y vos solito te seguiste tirando tierra encima y demostrándome que no te la merecías. No corras por alguien que nunca quiso caminar a tu lado, me dijeron. Ahora déjame ser feliz y preocupate por tu vida.
Yo, que me caracterizo justamente por mis inseguridades, por primera vez en mi vida siento que no solo sé lo que no quiero, sino que sé lo que quiero. Quiero a este muchachito hermoso que se me cruzó sin buscarlo. Que en dos semanas me sacó más sonrisas que cualquiera en dos meses, que me mira con esos ojitos dulces y me hace sentir linda, importante, con confianza, que con apenas un abrazo me recuerda que estoy viva. Que demuestra, que me busca, que se deja encontrar. ¿Qué mejor que sentirse en mitad de la nada y encontrar la perfección? Algo está claro: que las cosas no salgan como esperabas muchas veces es lo mejor que te puede pasar.
Lo malo de las personas con el corazón roto es que empiezan a repartir los pedazos. Yo no quiero que me pase eso, por eso al principio me dio miedo. Realmente me había dolido demasiado. Cuesta volver a confiar, en quien sea. Da miedo arriesgarse. Dan miedo las ganas. Pero en cierto punto creo que es algo que nos pasa a los dos. Así que dame un motivo para quedarme y te enseñaré mil razones para que te quedes. Cuando se siente no hace falta entender, solo sé que me sonrieron esos ojos y me tembló hasta el alma. Si fui feliz con la persona incorrecta, imaginate con la correcta…

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