El cambio es constante. La gente cambia
absolutamente todo el tiempo. Es innegable. La materia, la energía, todo cambia
permanentemente, se origina, se mueve, se fusiona, muere... Las cosas
nos marcan, dejan huellas... pero está en nosotros saber cómo
llevar esas huellas y no dejar que
nos sobrepase la situación. Casi siempre se necesita tiempo, a veces más, a veces menos...
y tal vez no lleguemos a sentirnos tan solos de la mano de
alguien más. Tener personas acompañándote, estando siempre ahí para
cuando las necesites, sin juzgarte.... eso puede
ayudar. A veces la insensibilidad es un simple método de auto-protección, una vez que nos
lastiman, buscamos evitar que pase de nuevo bajo cualquier circunstancia.
Pero la vida es demasiado corta para
preocuparse por todo, limitémonos a vivirla como personas simples,
disfrutando cada momento... Cambiar es inevitable,
sólo hay que aprender a aceptarlo y
sobrellevarlo lo mejor posible. Nunca vamos a tener todo
lo que deseamos, pero no por eso vamos a dejar de perseguir nuestros
sueños.
Te equivocas una vez, crees que aprendiste, crees que nunca vas a cometer ese mismo error y es lo primero que haces, cometer ese mismo error, tropezar una y otra vez con la misma piedra. Pero por algo cometemos ese mismo error.
Cuando querés que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos querés esa mirada y ninguna más... pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente.
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